miércoles, 13 de febrero de 2008

Crítica de cine: Sweeney Todd: El barbero demoníaco de la calle Fleet


La Venganza será terrible

“Un espanto, un espanto” (espectadora anónima a la salida de la función de Sweeney Todd).

“El horror, el horror” (Marlon Brando en Apocalypse Now).

La leyenda del jinete sin cabeza era una película relacionada con misterios y enigmas en un pueblo de la América profunda, en donde un personaje fantasmal arremetía decapitando a diestra y siniestra al que se cruzara en su camino. Johnny Depp hacía de Ichabold Crane, un inspector caracterizado alla Sherlock Holmes, quién se debatía entre su mirada racional sobre los acontecimientos y la aparición de lo fantástico e inexplicable en sus investigaciones sobre el caso. La leyenda… es un referente inmediato a la hora de abordar Sweeney Todd, ya que también es una película que gira en torno a la sed de venganza como motor de la acción de los personajes. Pero si la primera es una película fallida y un tanto despareja, aquí Burton sabe acertar en el tono que va a utilizar para contarnos esta historia teñida de un humor sarcástico y macabro.

Sweeney Todd es un barbero que por una decisión drástica e injusta es alejado de su familia y encerrado lejos de su hogar por 15 años. Cuando vuelve, se encuentra con que su mujer se envenenó y su hija vive presa, encerrada como en un cuento de hadas por un severo tutor que la cela y desea. Desde ese momento, un deseo irrefrenable de venganza se apodera de él. La puesta en escena de TB no puede ser más adecuada a la historia, con reminiscencias de aquellas películas de la Hammer que él tanto admira y que en la Leyenda del jinete… también supo citar. Como en muchos filmes del autor, la escena de títulos nos muestra máquinas que están fabricando o armando algo, mecanismos casi con vida propia que reflejan la mente del personaje o nos cuentan cosas de él. En Charlie y la fábrica de chocolate era justamente la secuencia de fabricación del preciado manjar. Aquí hay oscuros engranajes por donde corre la sangre hasta terminar cayendo en una especie de laguna sanguinolenta, que no es más que el leit motiv de una película en donde la sangre brota a borbotones sobre un fondo gótico y tenebroso. Los engranajes resumen la personalidad del (anti)héroe y refieren también a la trama del film, ya que hablan de la nueva orientación que cobra luego la pastelería regenteada por Mrs. Lovett (Helena B. Carter).

La música siempre tuvo una presencia importante en las películas de Burton. En la mayoría de ellas de la mano de Danny Elfman, en títulos como El joven manos de tijera y El gran pez. Aquí decidió que sea la gran protagonista y hacer un musical en el que el 80% de la película contenga canciones. Por eso, a la manera de “Todos dicen te quiero” (Woody Allen), son los propios actores los que ponen la voz para ello. El propio Tim Burton confesó que lo que le atraía del texto era “la emotividad y la belleza de la música, junto al horror y al humor”, agregando que su fin era tener en la película actores que cantaran y no cantantes que actuaran, ya que eso le daba mayor calidad fílmica a su propuesta.

La coherencia de Tim Burton es notable, aun en sus films más fallidos (la citada La leyenda del…, El planeta de los simios). Esa es la sensación que le queda a uno luego de ver Sweeney Todd, la tragedia de un hombre que, como Batman, busca su razón de ser en la venganza y debe vivir en la oscuridad para siempre.

Sergio Zadunaisky

martes, 5 de febrero de 2008

Curso sobre los hermanos Coen




DALE CINE PRESENTA

VISIÓN INDEPENDIENTE, EL CINE DE LOS HERMANOS COEN” Un curso dictado por Sergio Zadunaisky

“En el caso de “Simplemente sangre” y “De paseo a la muerte” queríamos abordar un género preciso. Pero no pensamos necesariamente en cierto tipo de película cuando nos ponemos a trabajar, sobre todo en el caso de “Barton Fink”. Al tratar un género concreto, existen ciertas expectativas por parte del público, unas situaciones tipo que resulta divertido cambiar, pervertir. Para “Barton Fink” queríamos que el espectador estuviera todo el tiempo desestabilizado, como el mismo personaje de Barton: él está en un entorno extraño, casi hostil, y queríamos que se perdiera allá dentro, muy lentamente, de la misma forma que lo hace el público, sin saber lo que va a ocurrir.” (Ethan Coen a la revista Cahiers du Cinéma).

Desde los tiempos de “Simplemente sangre” (1984), su primer largometraje, los hermanos Joel y Ethan Coen se han convertido en un caso aparte en el contexto del cine norteamericano actual. Trabajan juntos en todos los niveles de fabricación de una película, del guión al montaje, de una manera casi artesanal, lo cual les permitió conservar su autonomía en el seno del sistema. Pero a la vez su estética, a medio camino entre Hollywood y el cine independiente, no sería lo que es sin el poder económico de las grandes compañías que distribuyen sus películas. Es una situación privilegiada, puesto que son pocos los cineastas capaces de conservar su integridad como artistas dentro de la industria. Sin embargo, también se trata de un pacto singular, que consiste en sacrificar dinero del presupuesto de la película a cambio de mantener un alto grado de independencia creativa. Como dice Joel, "las cosas más grandes nunca serán mejores para nosotros, hacemos todo en una escala modesta, especialmente para los parámetros de Hollywood. Creo que queremos mantenerlo así, porque a uno no lo molestan mucho si no gasta mucho dinero."

En este curso estudiaremos el universo temático y formal de dos cineastas formados más en la visión de películas clase B en la televisión que en las sombras de una sala cinematográfica de “arte y ensayo”, directores capaces de tomar cualquier género o estilo cinematográfico para desmenuzarlo y cambiar por completo sus reglas, con una filmografía repleta de personajes que de tan extraños y exóticos terminan pareciéndose casi a nosotros mismos y con una visión de la sociedad americana cínica y despiadada, que alcanza su punto máximo en “No country for old men”, su hasta ahora último opus, considerada por la crítica como su mejor película.

PROGRAMA

El curso de divide en cuatro clases de dos horas cada una. Las películas seleccionadas deben ser vistas antes, ya que solo tomaremos algunas partes de las mismas para su análisis. Se verán también fragmentos de películas relacionadas, libros de pintores afines a la estética de las películas, se citará y comentará bibliografía sobre los cineastas y veremos entrevistas y declaraciones de los realizadores para diferentes medios.
Comienza el miércoles 20 de febrero de 20.15 horas a 22 horas en Manuela Pedraza 2751. Costo: 120 pesos.

Clase 1

Simplemente sangre (1985)

Estrenada en 1985, esta ópera prima no tarda en convertirse en una suerte de "cult movie", comparada incluso por algunos críticos con “El ciudadano”, la película de Orson Welles de 1941.
Muy cerca del universo del escritor noir James M. Cain (El cartero llama dos veces), los Coen manejan los hilos de sus cuatro personajes casi excluyentes con un dejo de ironía. En esta especie de comedia de enredos (por la estructura y el manejo de la información entre sus personajes) cada uno cree saber lo suficiente sobre los otros, para actuar en consecuencia. El espectador tampoco es beneficiado con el saber sobre el 100% de los acontecimientos, pero los Coen saben darle lo suficiente como para mantener el interés en la historia. La cámara cobra por momentos el status de personaje, la fotografía, entre las pinturas de Caravagio y Edgard Hopper logra momentos asfixiantes y la música de Cartel Burwell inquieta con atmósferas que acercan sus partituras a las del cine de terror de John Carpenter.

De paseo a la muerte (1990)

Los Coen se sumergen en el cine de gángsters, para darnos una estilizada e intrincada historia, en donde la homosexualidad y el crimen se dan la mano.
La trama gira alrededor de Tom Reagan (Gabriel Byrne), un frío y calculador gángster, al cual los Coen renuncian a presentar como un héroe positivo e intachable. Tom es un hombre de principios, inteligente, leal, incapaz de traicionar a Leo (Albert Finney), su jefe, en los negocios. Sin embargo, es al mismo tiempo un jugador compulsivo, un alcohólico irredento, un amante desleal que duerme junto a la mujer de su mentor y amigo, Verna (Marcia Gay Harden), al tiempo que asesina a su hermano (John Turturro). Y todo esto sin intención alguna de juzgarlo, de entrar en consideraciones morales sobre su comportamiento.

Clase 2

Fargo (1995)

Uno de los temas recurrentes en la filmografía de los Coen es el secuestro o rapto de bienes y personas. Aquí un pobre vendedor de autos contrata a dos hombres para que tomen a su esposa de rehén y así poder cobrar la plata que su suegro pague por su rescate pero, Ley de Murphy mediante, todo sale mal, y va de mal en peor. Frances McDormand compone a una mujer policía embarazada, que por su sagacidad e inteligencia destaca por sobre el resto de los personajes. El blanco de la nieve no sólo es un marco geográfico y ambiental de la historia, sino que la sensación que nos transmite de asepsia y calma, contrasta con los abruptos arranques de violencia de los personajes, y con la roja, rojísima sangre que "pinta" el cuadro cinematográfico.

El hombre que nunca estuvo (2001)

Aquí los Coen vuelven a recorrer un período característico de la época dorada del cine de Hollywood en una película rodada íntegramente en blanco y negro, con los claroscuros expresionistas típicos del film noir de los años cuarenta. La elección del blanco y el negro es una confesión de la nostalgia que sienten los Coen por cierto período – la posguerra – y por recobrar el aire de escritores del género como Dashiell Hammett, James M. Cain y Raymond Chandler
La historia de un peluquero de un simple pueblo cobra dimensiones de tragedia en tono de sordina y en dónde se combinan el film noir, la comedia absurda y las referencias al cine de ciencia ficción.

Clase 3

Educando a Arizona (1987)

En esta película los Coen dejan, aunque no del todo, el policial, ya que en todo caso la historia del secuestro de uno de los quintillizos Arizona por parte de un ex presidiario y su mujer policía no dejan de ser elementos para construir cualquier trama policíaca que se precie. Pero, fieles a sí mismos, deciden romper con el/los género/s desde el/los que parten, para llegar a lugares totalmente impensados.
La cámara está desenfrenada, al igual que las actuaciones, la luz y el vestuario son hiperrealistas, y la música, por momentos recuerda a la de os spagetthi western. El comic y el arte pop aparecen como grandes influencias, y tenemos aquí la primera aparición de uno de los actores raza Coen: John Goodman.

El gran Lebowski (1998)

El argumento de la película está diseñado de acuerdo con el modelo fundacional de las historias detectivescas de Raymond Chandler. Dice Ethan al respecto: "En todas ellas aparece el personaje de Philip Marlowe que, a menudo, debe efectuar un viaje hacia Los Ángeles, donde irrumpen buena parte de los personajes emblemáticos que le rodean. Éste era el tipo de historia que queríamos contar y la pregunta que surgía a continuación se refería a quién sería el protagonista, esa especie de detective privado de nuestros días que frente a los sofisticados personajes de Chandler fuese casi como su antagonista, un personaje holgazán y perezoso. Nuestro héroe es un hombre fracasado y desocupado. Hemos colocado casi a la peor persona que podía verse implicada en una situación de este tipo."
Film en el que se destaca el mundo masculino, transcurre en su mayor parte en la pista de bowling, y hace referencia al mundo de los detectives privados y del western.
El gran Lebowski es otra colección de personajes y situaciones estrafalarias típicamente coenianas.

Clase 4

Barton Fink (1991)

Esta historia, según sus creadores, surge como una catarsis, luego del bloqueo creativo ante el guión de "De paseo a la muerte". Ellos querían escribir algo especialmente para John Turturro y John Goodman. Nace así la historia de Barton Fink, un reputado escritor de la "intelligentzia" de la costa este americana que es tentado para ir a trabajar a Hollywood. Llega entonces al Erlie Hotel, una versión coloreada del edificio de departamentos de "Eraserhead" (David Lynch), con su estilo art-decó, sus orgánicas texturas, sus radiadores palpitantes y sus ascensores terminales. Allí conocerá al loco Mundt, todo un personaje, quien al final se revela como un psicópata asesino sacado del mismísimo infierno.
Para los Coen, hábiles y audaces fagocitadores del cine de género, este film presenta ciertas diferencias con respecto a su obra anterior, ya que no hay un género reconocible detrás al que podamos identificar como esqueleto de la historia.
El sonido cobra una relevancia aun mayor que en sus films anteriores, al retratar minuciosamente el mundo de objetos y ruidos que acompañan al protagonista.

No country for old men (2007)

Primera vez que los Coen adaptan un texto ajeno, una novela de Cormarc McCarthy con el mismo nombre que tiene la película. Una historia que recuerda por momentos a Simplemente Sangre, a Fargo y a El hombre que nunca estuvo, pero que tiene varias vueltas de tuerca respecto a éstas. Hay una intriga criminal (o policial) en un ambiente que tiene mucho del western. Hay un psicópata que mata a casi todo lo que se le cruza por el camino. Hay drogas y bandos en disputa. Hay policías que siguen pistas pero que se hacen preguntas que no tienen respuesta. Pero la historia no se queda en la anécdota criminal, que ni siquiera se resuelve de manera tradicional, sino que funciona como un espejo, un reloj de los tiempos que corren, una época marcada por la incertidumbre, el desapego a viejos códigos morales y a la aberración. Un retrato feroz de un país que se desintegra sin que nadie pueda hacer nada para evitarlo.

lunes, 19 de noviembre de 2007

Ciclo de cine + comida. 23 de noviembre: Nubes pasajeras (Aki Kaurismäki)

DALE CINE y MOVIMIENTO ESQUINA te invitan a ver una película inédita dentro de su ciclo de cine en pantalla grande con comida. En este caso veremos “Nubes pasajeras” (1996), un film de Aki Kaurismaki, el realizador de “El hombre sin pasado” y la recientemente estrenada en la Argentina “Luces al atardecer”. La propuesta es para el viernes 23 de noviembre a las 21 horas en Concepción Arenal al 4300.

Costo: -Opción A: Película + comida + postre + vino/gaseosa: $45 -Opción B: Película + té ó café: $25Es necesario realizar una reserva previa indicando opción A ó B a: zadunuevo@fibertel.com.ar ó por teléfono al 4857 5411

Sinopsis: Con su característica ironía y peculiar sentido del humor, el realizador Aki Kaurismäki nos presenta la historia de un matrimonio cuyo orgullo personal es puesto a prueba por los duros golpes de la vida. Como suele ocurrir en las películas de este director, sus personajes son seres humanos comunes y corrientes, víctimas de los virajes del destino. Ilona pierde su empleo como camarera en el restaurant Dubrovnik en Helsinki. Poco después se entera que su esposo Lauri ya hace un mes que ha sido despedido de su trabajo como conductor de tranvía. Tras una serie de duros avatares, una especie de arco iris en la vida de ambos nos deja una puerta abierta, renovando la confianza en sus esperanzas y aspiraciones.


En esta época en que la pérdida del empleo se ha convertido en una amenaza universal, Kaurismäki hace una película conmovedora y esperanzada. Y como siempre, lo que salva el cine de este realizador, tan fiel en su retrato de los detalles del infortunio de sus protagonistas, es esa capacidad tan única de retener el sentido del humor, aún en los momentos más difíciles de la vida.

martes, 13 de noviembre de 2007

Crítica de cine: Luces al atardecer (Aki Kaurismaki)


HERMOSOS PERDEDORES

Aki Kaurismaki nació en Orimattila, Finlandia, en 1957. Confeso admirador de Charles Chaplin, Robert Bresson y Luis Buñuel, entre otros, este cineasta ha construido una de las filmografías más interesantes y coherentes de los últimos años. Su cine, habitado en su mayoría por losers, nos muestra un mundo que para nada es el mejor, pero que (casi) siempre nos ofrece una luz de esperanza. Finlandia no es precisamente una sociedad atrasada y tercermundista, pero AK se ocupa de retratar su lado más oscuro y cruel. Si en el Buñuel de Los olvidados (1950) la solidaridad entre los pobres apenas asomaba, en Kaurismaki es una constante, arraigada en los personajes, que buscan apoyo en sus pares para sobrellevar una vida dura y agobiante. El mundo en las películas de AK es un lugar frío, impiadoso, manejado por intereses económicos y especulativos, que desplaza a los que no llegan a un cierto status social. Un espacio hermético, desangelado. El finlandés dice odiar los gestos ampulosos y grandilocuentes en los actores, por eso sus personajes, a la manera en que los hacía trabajar Bresson, se comportan de manera también fría y casi automática, expresando muy raramente sus emociones. Este tratamiento formal se complementa con un uso del espacio minimalista, llegando por momentos a la abstracción, cercana al universo del pintor americano Edward Hopper, pintor que tanto ha influenciado al cine de los últimos cincuenta años (Alfred Hitchcock, Wim Wenders, David Lynch, Todd Haynes, se encuentran entre sus numerosos deudores). Extrañeza y desasosiego rodean a unos personajes que buscan, con dignidad, orgullo y a veces cierta ingenuidad, moverse en un mundo que les es esquivo, centrífugo.

LA DIGNIDAD DE LOS NADIES

Luces al atardecer es la última producción de AK. Quijotesca historia de Koistinen, un trabajador que cree encontrar su lugar en el mundo cuando conoce a una mujer que lo enamora. Será capaz de hacer cualquier cosa por ella, hasta de tragarse su orgullo y su dignidad con tal de no perderla. Ella, una femme fatal extraída del cine negro (también recuerda al personaje de Kim Novak en Vértigo y al de Ingrid Bergman en Notorius, ambas de Hitchcock) lo estafa y le miente, lo usa pero no con fines propios, sino porque es su “trabajo” para un pez gordo, un gángster ruso sin escrúpulos ni corazón. El aire a film noir recorre toda la película, pero deconstruido, “posmodernizado”. Hitchcock aparece también con la figura del falso culpable encarnado en Koistinen, que en este caso no hará nada para revertir su situación.

La película dibuja una parábola en la que el soñador Koistinen descubrirá que, como en La carta robada de Edgar A. Poe, el amor estaba más cerca de lo que pensaba y que la vida vale la pena de ser vivida.

MÚSICA Y LÁGRIMAS

Dos temas de Gardel y Lepera abren y cierran la película, Volver y El día que me quieras. El tango es un sentimiento que ha pegado duro en las inhóspitas tierras finlandesas (de hecho hace unos años fui a ver a un quinteto de ese país que vino a interpretar temas de Astor Piazzolla) y AK pone tangos en casi todas sus películas, cantados por artistas de su país en su mayoría. Pero no solo el ritmo del dos por cuatro aparece en su cine, el rock es otra influencia que tiene su espacio propio (aquí en una escena en que los personajes van a un lugar a escuchar a una banda). La música en Kaurismaki no siempre es un elemento del drama, pero hay que prestar atención muchas veces a las letras de las canciones, ya que comentan lo que estamos viendo o le sucede a alguno de los personajes.

Sergio Zadunaisky

lunes, 12 de noviembre de 2007


DALE CINE PRESENTA

Ciclo de análisis de Ingmar Bergman – II Parte
Coordinado por Sergio Zadunaisky

Desde el 14 de noviembre durante cuatro miércoles a las 20.15 horas en Manuela Pedraza 2751.

Al igual que otros maestros del séptimo arte, como F.W. Murnau, John Ford, Robert Bresson o Federico Fellini, el cine de Ingmar Bergman se fundamenta en un estilo demasiado personal e intenso, sin posibilidades de continuidad, sin discípulos conocidos. Nada en ella es lo suficientemente “accesible” como para verse reducida a una serie de gimmicks o fórmulas más o menos magistrales, capaces de ser reproducidas o retomadas por otros. Quizá por ello, numerosos e importantes cineastas han manifestado públicamente su admiración, su perplejidad o sus reparos hacia la obra del realizador sueco con inusual vehemencia. He aquí una pequeña muestra:

“En un primer nivel están los directores que ofrecen al público un buen y sólido entretenimiento, año tras año. En un segundo nivel, están los artistas que hacen un cine más profundo, más personal, más original, más excitante… Y finalmente, por encima de todos ellos, está Ingmar Bergman, que es probablemente el mayor de los artistas del séptimo arte, a todos los niveles, desde la invención de la cámara cinematográfica”. (Woody Allen)

“Las películas de Ingmar Bergman se han adentrado en rincones de la mente y el alma humana donde yo jamás me atrevería a asomarme”. (David Cronenberg)

“No veo a Bergman como un director religioso. Creo que es un ateo convencido y que sus películas nos dicen que no hay nada más allá de esta vida. Pero eso no es problema para que haga un cine espiritual y humanista”. (Terence Davies)

Programa del ciclo:

14 de noviembre: Los comulgantes (1962) – Duración: 82´
La crisis de las relaciones personales, la incapacidad de amar, la incomunicación y la soledad, la ausencia de un sentido lógico de la vida y sus arbitrariedades, de la existencia de uno mismo, se vehiculan a través de la tortuosa vivencia personal del pastor Tomás Ericsson (Gunnar Bjöstrand), quien no puede dar alivio a sus feligreses ni a su propia alma.

21 de noviembre: La hora del lobo (1968) – Duración: 90´
“Hubo un tiempo en que las noches eran para dormir, para soñar y levantarse sin temores”, dice el protagonista de La hora del lobo, el pintor Johan Borg (Max Von Sydow), quien se ha recluido en la isla de Farö-ese emblemático espacio cerrado bergmaniano, de impresionantes acantilados e imponentes playas-, incapaz de comprender/asimilar el mundo exterior, devorado por sus propios fantasmas. Es ésta una maravillosa muestra de cine fantástico, terrorífico, que nada tiene que ver con las más trilladas convenciones del género, con sus artificios y sus trucos. La hora del lobo ahonda en los desarreglos del espíritu y Bergman se convierte en el oficiante de un misterio insondable, sobrecogedor.

28 de noviembre: El huevo de la serpiente (1977) Duración: 119´
Una vez terminada Cara a cara, Bergman decide realizar su inmediata película fuera de Suecia. Con capital alemán y producida por Dino De Laurentiis dirige El huevo de la serpiente, una atípica película del director cuya estructura cinematográfica es, posiblemente, la más convencional de toda su obra. Lejos de exhibir los miedos internos de sus personajes, aquí el horror está introducido por un elemento externo. Sus personajes se mueven en una fantasmagórica Alemania llena de miseria y de tristeza, completamente desolada. Ese aislamiento remite, de alguna forma, al de los protagonistas de El silencio, y la trama en la que se ven envueltos es una trama sin salida posible, la muerte está presente continuamente, desde las primeras escenas. Bajo ese punto de vista la película no deja de ser una continuación de su obra, pero la forma de realizarla, como si un film de suspense se tratara, y la aparición de una serie de personajes algo convencionales y esquemáticos, redujo el interés de la película, que, sin embargo, no es en absoluto despreciable, ni siquiera en el contexto de su obra.

05 de diciembre: Sonata otoñal (1978) Duración 99´
“La idea de trabajar con Ingrid Bergman era antigua, pero no es el origen de esta historia. La última vez que la había visto fue en el festival de Cannes con ocasión de la proyección de Gritos y susurros. Entonces me metió una carta en el bolsillo, donde me recordaba que le había prometido hacer una película juntos” (Ingmar Bergman, en su libro Imágenes).
Sonata otoñal aborda de manera clara la dificultad de conciliar el temperamento artístico con las emociones humanas más simples: el film diserta acerca del papel que juega el artista t su arte en la sociedad, de la figura del artista como trabajador, del arte como disciplina.

domingo, 28 de octubre de 2007

Analizando El Padrino, de Coppola


DALE CINE PRESENTA
HISTORIAS DE LA MAFIA – LA TRILOGÍA DE “EL PADRINO” – Curso de cine en pantalla grande dictado por Sergio Zadunaisky

¿Quién apostaba a comienzos de la década del setenta que un director, para entonces menor, como Francis Ford Coppola, crearía una película considerada hoy una obra maestra absoluta del cine? Nos referimos, claro, a El Padrino (1972). La sabia combinación de las raíces del film Noir, más precisamente del cine de gángsters, con el modelo de melodrama europeo, dieron como fruto a uno de los filmes en los que tragedia, familia, poder y punzantes sentimientos de origen, en ocasiones contradictorios, se dan la mano con un tono operístico que hace pensar en películas como Rocco y sus hermanos (1960, Luchino Visconti). El inesperado éxito de público fue tan grande que a ésta casi inmediatamente le siguió una segunda parte (El Padrino II, 1974), considerada por muchos aun mejor que la primera. Hubo que esperar más de 15 años para que Coppola volviese a dirigir la tercera (El Padrino III, 1990) cerrando una trilogía en la que cada una de las partes tiene valor en sí misma, pero que entre sí conforman una de las sagas más brillantes de la historia del cine.
Dale Cine te invita a entrar en el mundo de El Padrino para conocer más a fondo su historia y sus personajes, el estilo y la estética de su director y las razones por las que hoy este trío de películas es considerado un incuestionable referente de las grandes obras artísticas del Siglo XX.

Fecha de inicio: Sábado 17 de noviembre
Horario: 17.30 a 19.30 horas
Duración: 4 clases
Costo: 120 pesos

Las películas deben verse con antelación a cada clase, ya que no se proyectarán completas. Se pueden pedir las copias de las películas antes del inicio del curso.

Reservas: zadunuevo@fibertel.com.ar - 154 178 2080

lunes, 22 de octubre de 2007

Dale Cine presenta un ciclo con películas poco vistas o inéditas.

DALE CINE PRESENTA

¿Te la perdiste? Otra oportunidad para ver y analizar el mejor cine que (casi) no se ve
Encuentros coordinados por Sergio Zadunaisky, docente y crítico de cine.

Dale Cine agrega un nuevo ciclo de proyecciones en pantalla grande. Cada jueves, veremos títulos editados directamente en DVD, filmes inéditos, películas de reciente estreno en los cines que ya no están en cartelera y algunos de los mejores clásicos de la historia que merecen una revisión.

DINÁMICA DE LOS ENCUENTROS
Terminada la proyección en pantalla grande, los participantes recibirán información sobre la película y el director, además de un análisis sobre los aspectos formales y estéticos más relevantes. Posteriormente se hará una charla entre todos los participantes, a fin de ampliar la mirada sobre el filme con las diferentes opiniones.
Comenzamos este jueves 25 de octubre a las 20.00 horas, en Manuela Pedraza 2751.
Costo de la entrada:
Opción A: 120 pesos por cuatro encuentros consecutivos.
Opción B: 35 pesos por cada uno.

Programa de las primeras cuatro reuniones:

Jueves 25–10: Padres perfectos (Perfect parents, Gran Bretaña, 2006)
Intérpretes: Christopher Eccleston, Susana Harker, Maddy Garrod.
Dirección: Joe Ahearne
Duración: 92´
La gran pregunta de este notable filme británico parece ser: "¿Hasta dónde llegarías para infringir las normas si es por el bien de tus hijos?" Stuart y Alison son los padres de Lucy, una nena de 10 años por la que consagran sus vidas. Problemas de violencia en la escuela los llevan a retirar a su hija del colegio para buscarle una educación mejor. Al confirmar que el único establecimiento de la zona que no está atravesado por la violencia es una escuela católica, deciden inscribirla allí, ocultando su ateísmo para poder hacerlo. El fraude se ha cometido, pero una serie de circunstancias ponen en riesgo la mentira. Las convicciones de los personajes entran en tensión y aparecen figuras como el pecado, el chantaje y el crimen.

Jueves 01–11: La última nota (La Tourneuse de Pages, Francia, 2006)
Intérpretes: Catherine Frot, Déborah François, Pascal Greggory.
Dirección: Denis Dercourt
Duración: 85´
Dos mujeres y un piano le son suficientes a Denis Dercourt para inquietar al público con una historia de venganza rodada al tempo de una sinfonía de género que navega entre el escarmiento psicológico y la fascinación por lo sublime. El guión es del propio director (músico también) quien asegura que "lo que yo no había previsto es que los mecanismos del suspense fueran tan similares a los de la composición musical. En efecto, en una composición musical se pueden encontrar los conceptos de tensión y estado de reposo, las cadencias (regularidad en la combinación de las duraciones de los sonidos), variaciones en los tempos, las pausas, los clímax, etcétera".Con reminiscencias del mejor cine de Claude Chabrol, La última nota fue presentada con éxito en el pasado Festival de Cannes en la sección “Una cierta mirada”.

Jueves 08–11: El buen nombre (The namesake, USA, 2006)
Intérpretes: Irfan Khan, Kal Penn, Jagannath Guha.
Dirección: Mira Nair.
Duración: 122´
Mira Nair, la directora hindú que realizó entre otras películas La Boda, Vanity Fair , Kamasutra y Salaam Bombay, se basa en una exitosa novela de Jhumpa Lahiri para contar la historia de Gogol Ganduli, un adolescente suburbano que en la lucha por descubrir su propia identidad, se debate entre sus raíces hindúes y la cultura americana en la cual creció. Mira Nair nos habla de la tensión entre la fuerza de las tradiciones y la aceptación de una nueva cultura con humor y vuelo poético.

Jueves 15 – 11: El clásico del mes: La felicidad (Le bonheur, Francia, 1965)
Intérpretes: Jean Claude Drovot, Mari France Boyer, Marcelle Favres
Dirección: Agnès Varda
Duración: 78´
Agnès Varda es uno de los nombres más interesantes surgidos de la Nouvelle Vague. Títulos como Cleo de 5 a 7, Una canta, la otra no, Sin techo ni ley y La espigadora y los espigadores, la señalan como una directora con una mirada combativa y profundamente femenina. “La felicidad” es un título polémico, que causa un gran impacto por su audacia temática y un toque de ambigüedad en la historia. La película nos habla de una familia “perfecta”, en la que el hombre, un día como cualquier otro y sin razón aparente, decide tener un affaire con una empleada de correos. De ahí en más, la aparente solidez de la unión familiar se agrieta hasta fines insospechados.

Para reservar lugar: zadunuevo@fibertel.com.ar / 154 178 2080