sábado, 12 de mayo de 2007

Vuelta al pago

Me tomé mi tiempo, pero vuelvo al blog luego de bastante tiempo sin escribir nada. Es que en realidad estuve viendo poco cine y un poco más de tele. No me malentiendan, cuando digo tele quiero decir capítulos de la serie Six Feet Under ó Mr. Bean. O cine en la tele, con películas como Play Misty For Me (si no me equuivoco el primer largometraje dirigido por Clint Eastwood) o Death of a President (un falso documental inglés sobre el asesinato de George Bush, pena que solo sea ficción). En el Cine - Cine vi El Hombre Araña 3, un verdadero disfrute de evasión bien elaborada por mi querido Sam Raimi, un tipo que sabe hacer y contar una historia en el cine. Detractores del arácnido o defensores de solo un cierto tipo de cine, detenéos aquí mismo, porque voy a hacer una defensa cerrada de esta película. Porque si uno quiere ver un film de efectos especiales pero con algo detrás, esta película (y diría que toda la saga, aunque me falte ver la parte 2, cosa que haré lo antes posible) lo tiene. Y los que seguimos a Raimi desde sus comienzos estamos contentos de que ahora juegue en las ligas mayores. Comparar Evil Dead (Diabólico, 1982) con algunas de esta megaproducciones no es un disparate. El pulso narrativo y las ganas de hacer cine, así a secas están presentes en ambas y la maestría en el uso de las herramientas técnico - expresivas alcanza picos extraordinarios.

Por otro lado, se ha estrenado Las vacaciones de Mr. Bean (que me recuerda a aquella Las Vacaciones de Mr. Hulot, con Jacques Tati, aquel actor y director francés del que Rowan Atkinson dice haber sacado inspiración e ideas). No la vi aun, pero lo que si estoy viendo y disfrutando son los viejos capítulos de Mr. Bean que pasaban por la televisión inglesa. Se los recomiendo. Casi sin palabras, este personaje construye algunos de los mejores gags que he visto en los últimos tiempos.

Bien amigos, mi cena está lista, así que me retiro a comer alguna cosilla. Será hasta la próxima y espero no pase tanto tiempo entre este post y el próximo.
Au revoir...

8 comentarios:

Unknown dijo...

Busco tribuna para departir la película 300.
Sé que no tiene nada que ver con lo que has dicho antes pero no encuentro otra manera de expresar mi demanda.
La has visto?

Sergio Zadunaisky dijo...

Hola Mariano, no he visto aun 300, aunque me interesa hacerlo por diversos motivos (factura técnica, ideología, entre otros). Por lo pronto, sería bienvenida una opinión tuya al respecto, para conocer tu opinión y para ver si alguien que sí ya la haya visto por ahí te responda.
Saludos y esperamos tus comentarios.
Sergio

Unknown dijo...

Hola. Me parece un poco desubicado Mariano tu comentario. Pero bueno. Yo te digo acerca de 300, que estuve detrás de ella en varias ocasiones, y por un motivo u otro no pude verla en el cine.
Aún no me resigno, pero casi. La veré en casa si no.
La que sí vi en el cine es Spiderman 3. Me gustó. Está muy bien hecha, y tiene toques de ironía del estilo de Sam Reimi. La recomiendo.

Unknown dijo...

Hola a todos. Antes que nada, gracias por las respuestas. Con respecto a la pelicula 300 voy a esperar que el autor del blog la vea y te digo que no hay que perdersela por varios motivos, como tu bien dices. Cada plano es un cuadro del que no queremos perder detalle. Solo dire eso por ahora. Mientras tanto me he comprado la hitorieta y me sorprendi al ver hasta que punto la peli le es fidel. Pero hay que verla en un buen cine con buen sonido, el buen cine no se puede apreciar en casa. Lamentablemente no he visto las del hombre arana pero si es asi como dicen, pues me pone contento porque quiere decir que hay cine de aventuras para rarto.
Hasta la vista babys!

David dijo...

Si hablamos de 300 me produce un no se que parecido a las pelis morbosas de Mel Gibson.
Mucha cabeza cortada y además, 300 "occidentales" contra miles de persas (vulgo: iraníes)¿les suena?
Propongo: vamos todos a verla y después opinamos
¿Que les parece?

Sergio Zadunaisky dijo...

Bueno, de acuerdo. La veré estos próximos días y les enviaré un comentario, lo prometo.

Saludos y vos Adrián, fijate si podés verla, así participás también.
Saludos
Sergio

Sergio Zadunaisky dijo...

gmail.comFinalmente vi 300 el viernes pasado. En pantalla grande, para no perder detalle. Me impresionó la factura técnica del film, que es lo más impresionante. Después, la historia rezuma violencia por los cuatro costados, una violencia exaltada, subrayada. Hay una celebración, un regodeo en mostrar cuerpos desmembrados, sangre derrapando sobre la pantalla a borbotones.
Esta historia de "buenos" (unos pocos) que se enfrentan a unos "malos" (muchos)por salvaguardar la libertad de un pueblo, me suena conocida. Y no es una novedad decir que la metáfora más obvia es la de los Estados Unidos y su mirada al mundo exterior. Por eso, cuando hoy en día separar forma y contenido para aalizar un film es una tarea en desuso, 300 me hace volver en el tiempo y decir: "muy buena técnicamente", pero ideológicamente, una basura". Una película que se viste de (post)modernidad para contar algo muy viejo (y no estoy hablando del tiempo histórico en que transcurre la acción).

Unknown dijo...

300 reflexiones 300.
A ver, por dónde empezar. Comenzaré por justificar mis ganas de comentar esta película. Resulta que cuando la vi, salí extasiado. Estaba ebrio de sangre, acción, aventura y mundos imaginarios. Pero al mismo tiempo esas emociones me ponían en un estado extraño, nunca antes vivido después de una película. Y creo que fue porque me preguntaba : ?es un film lo que acabo de ver ? Es ésto una verdadera película ? O fue una especie de video-juego novelado ? (como las presentaciones de los video juegos que son como trailers de films de cine). Por momentos, durante la proyección me decía : parece un video clip esto.
Lo que no impidió que me maravillara. Porque hay una historia, simple y un universo creado alrededor de estas verdaderas máquinas de matar que me gustó.
Hago un alto para dejar de lado en mi juzgamiento global la « ideología » de la película ya que ahí el análisis es fácil y evidente y no impide que nosotros podamos separar el agua del aceite. Creo además que acá han ido mucho más lejos, poniendo a los espartanos como gente de raza y valores « puros » (por ej. : matando todo bebé mal-nacido y la derrota, que viene de la mano de uno de ellos, deforme y expulsado de la sociedad, resentido y ambicioso).
Además, la sociedad espartana es mostrada como una sociedad cruel y llena de sacrificios, o sea que es difícil sentirse reflejado en ella (y del lado de « los malos » ni hablar, el « lado oscuro » donde no hay mujeres honestas ni niños, sólo esclavos, deformes y torpes mal entrenados). En Esparta los niños son sometidos a crueles castigos y entrenamientos salvajes, lo que no impide que después sean grandes guerreros padres de familia, lo que se dice « buenos muchachos ». Pero al mismo tiempo todo eso invita a que sólo unos elegidos puedan sentirse « como ellos » e unírseles en esta gloriosa empresa y no tengo dudas que hay de esa « especie » entre nosotros.
Así que, intentando retomar, ahí me sorprendió la película, no dándome posibilidad de posicionarme ya que no podía « pertenecer » ni combatir con semejantes « bestias ». Lo que me dejaba el cálido y confortable lugar de espectador. Y creo que uno de los motivos del éxito de la película es ese. La cámara está ahí para contarnos una historia, un cuento, como el que narra uno de los espartanos del inicio al final del film.
Yo me lo tomé al pie de la letra y lo disfruté como un adolescente desde la primera imagen hasta la última y no quería que se acabase. Una gran y épica historia animada. Basta leer la historieta original de Miller para ver hasta qué punto se respetaron a rajatabla los cuadros y hasta los diálogos.
Planos largo, cuadros magníficos trabajados hasta el mínimo detalle, imágenes en cámara lenta para resaltar hasta la más mínima expresión… Creo que les salió bien. Para mí, un mundo de fantasía lleno de valientes y super-entrenados guerreros, verdaderas máquinas de guerra. El sueño del pibe ? No, yo no diría tanto, pero haber vivido esta aventura me gustó mucho.
Por lo menos, así lo veo yo.